sábado, 1 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 5.

Narra Dana

-Dana yo... estoy enamorado de ti. Es así de simple. Hace cinco años que te mudaste a Wolverhampton y que nos hicimos amigos. Has sido la primera persona fuera de mi familia con la que de verdad me he encontrado a gusto y he podido ser yo mismo. Has estado a mi lado en los momentos buenos y en los malos, siempre apoyándome. Si no fuera por ti, no me hubiera presentado a X Factor en 2008, ni tampoco hubiera seguido adelante después de que me dijeran que no, ni me hubiera presentado otra vez en 2010. Todo lo que soy hoy, lo soy gracias a ti. Gracias a tus sonrisas todas las mañanas cuando íbamos al instituto, a tus abrazos sin motivo aparente, a las tardes ensayando o estudiando. Me haces querer ser una mejor persona... -hizo una pequeña pausa y continuó- Es que no sabes lo mucho que has alegrado mis días durante estos años, desde por la mañana hasta por la noche cuando te acompañaba a casa después de ensayar. Te echo muchísimo de menos cada vez que nos vamos de gira y no oigo tu preciosa risa. Me encanta la forma que tienes de sonreír cuando estás nerviosa, y aunque no te des cuenta, escondes tus manos en la sudadera o el jersey que lleves y por un instante tapas tu sonrisa con ellas. Me encantas cuando intentas evitar mi mirada poniéndote a mirar el móvil, o arreglándote el gorro que lleves. Me encantas cuando escondes la cabeza en el hueco de mi cuello mientras nos abrazamos y dejas tu colonia impregnada en mi camiseta. Me encantan tantas cosas de ti que podría tirarme días aquí contigo para decírtelas. Me encantas tú, tal y como eres, sin máscaras, sin tapujos. Y lo que más feliz me haría en este mundo ahora mismo es que aceptaras ser mi novia.
-Sí -dijo en un suspiro casi inaudible.
-¿Has dicho algo? No te he oído.
-Sí me has oído imbécil -dije jugando con los hilos de la manta.
-Claro que lo he hecho.

Entonces me acarició la barbilla levantándola suavemente para que le mirara a los ojos, esbozó una pequeña sonrisa y se acercó a mi poco a poco. Nuestras narices se rozaron, y eso produjo un pequeño cosquilleo en mi tripa, que aumento cuando por fin nuestros labios se juntaron. Fue un beso lleno de amor y ternura. De ese amor que hace que sientas que en el mundo solo existís la persona a la que quieres y tú. De ese amor que cruza barreras, que supera obstáculos, que es sincero y capaz de parar el tiempo. Nos separamos para coger aire, pero Liam mantuvo nuestras narices pegadas, y susurré un "te quiero" sobre sus labios antes de darle un pequeño beso y abrazarle.

-Dana... todavía queda la segunda parte de tu regalo.
-¿Pero no era esta?
-No, es esta -dijo sacando un sobre de una cesta y tendiéndomelo- Ábrelo anda.
-Pero Liam, con el álbum era suficiente.
-Ni peros ni leches, nada es suficiente para ti. Venga, ábrelo -dijo insistiendo. Abrí el sobre con cuidado y desdoblé el papel que había dentro. Leí en voz alta lo que ponía.
-"Querida Dana, si has abierto estás leyendo esta carta es que has dicho que sí a mi proposición, y estás ahora mismo acurrucada a mi lado contemplando las estrellas. Esta es la segunda parte de tu regalo. Un viaje, tú y yo solos, a recorrer mundo. Iremos a todos los sitios de nuestra lista, ¿recuerdas?. Durante los días que nos hagan falta, no empezamos con la gira de Oceanía hasta el 1 de abril. Todos los gastos pagados, por supuesto. Y esto es porque es tu cumpleaños, porque quiero que nuestras primeras vacaciones juntos sean inolvidables, y porque te quiero" -cuando acabé de leer se me habían caído algunas lágrimas- Liam, esto es demasiado, no puedo aceptarlo.
-Sí que puedes, llevo planeando estas vacaciones desde hace dos años. Cuando creamos el grupo, me di cuenta de que estaba completamente enamorado de ti, pero no he tenido las agallas para decírtelo hasta ahora.
-Pero Liam, es demasiado, en serio.
-Que no, que yo hago lo que sea por verte sonreír.
-Contigo no se puede discutir, eres tonto.
-Ya, pero me quieres.
-¿Alguna vez me dejarás ganarte?
-A mí ya me has ganado -dijo dándome un tímido beso.
-Se me hace rara esta situación, en el fondo quería que llegara, pero es extraño.
-No te preocupes, nos acostumbraremos, será como siempre pero habrá más mimitos -dijo Liam riéndose.
-Entonces me acostumbraré enseguida -dije mostrando una amplia sonrisa.

Nos quedamos así un rato más y me puse a pensar en algo para que Liam no se gastara tantísimo dinero. Y entonces se me ocurrió una idea.

-Lee, tengo una propuesta para el viaje.
-Soy todo oídos.
-¿Qué te parece si alquilamos una auto-caravana y nos vamos a recorrer Europa? Así tú podrías pasar desapercibido y no costaría tanto dinero.
- Pero yo quería que durmiéramos en un buen hotel, mimarte... -dijo poniendo pucheros.
-Liam, pero yo no quiero que te gastes tantísimo dinero, además será más emocionante así. Es la única cosa que te pido... Bueno, eso y que nos vayamos después de que Chad y Luke vuelvan a Nueva York.
-Vale, está bien.. -dijo un poco a regañadientes- La verdad es que es buena idea, no habrá que hacer y deshacer la maleta, no hay que decirle a nadie que tenga disimulo, será más íntimo para los dos.
-Exacto, esa es la idea. Que para una vez que se me ocurre una buena...
-Bueno, también se te ocurrió otra hace unos años, y mira hasta donde ha llegado.
-Cierto, ahora que me doy cuenta ¿qué lista soy no? -dije soltando una gran carcajada a la que Liam se unió.
-Ya te ha costado darte cuenta, más vale tarde que nunca -dijo él riendo.


El tiempo pasaba sin que nosotros nos diéramos cuenta, seguíamos allí sentados contemplando las estrellas abrazados y tapados con la manta. Al de un buen rato nos acordamos de los demás y bajamos a ver qué estaban haciendo. Estaban todos dormidos en el sofá, acurrucados los unos contra los otros. Les tapamos y les dejamos dormir. Ya era más de la una y media de la madrugada, así que le mandé un mensaje a mi hermano para decirle que no iba a casa a dormir, y Liam y yo nos fuimos a su cuarto a dormir.

-Liam...
-Dime.
-No he traído pijama...
-Te dejo una camiseta mía y un pantalón, no te preocupes anda -dijo tendiéndome la ropa.
-Liam...
-Si, me doy la vuelta, aunque ya te he visto en bikini.
-Ya pero no es lo mismo -dije poniéndome la camiseta. Me acerqué a él por detrás y le di un beso en la mejilla.
-Um, te sienta mejor que a mi esa camiseta, te la puedes quedar si quieres.
-Gracias -dije dándole un beso -Además huele a ti.

Me abrazó y nos tumbamos en la cama todavía abrazados. Me susurró un: "Buenas noches princesa" y ambos nos dormimos enseguida. 

1 comentario: