Narra Liam
Me desperté con un ruido. Había alguien golpeando la puerta. Me levanté con cuidado de no despertar a Dana. Era Harry, se le veía triste.
-Hey, ¿cómo fue anoche?
-Fatal Liam, se lo dije y se fue, pero no me pienso rendir. Estuve hasta las 3 de la mañana componiendo una canción. Necesito que la grabemos y que dársela. Es mi última oportunidad.
-Tranquilo, deja de hablar tan rápido. La grabaremos en cuanto desayunemos, vete a despertar a los demás y yo voy a despertar a Dana.
-Vale tío, nos vemos abajo.
Volví a entrar en el cuarto, me tumbé en la cama y empecé a darle pequeños besos a Dana por el brazo que tenía destapado. Fui subiendo por su cuello hasta que llegué a sus labios. Sabía que con el primer roce de mis labios se había despertado, pero se estaba haciendo la dormida, siempre lo hacía. Cuando la besé en los labios abrió los ojos y puso cara de pillina. Se separó de mí con una sonrisa.
-Buenos días amor.
-Buenos días mi niño -dije dándome otro beso en los labios.
-Tenemos que levantarnos que hay que ayudar a Harry, la cosa no salió bien anoche.
-Oh, pobrecito. Pensaba que Kris al ver cómo la mira Harry cambiaría de opinión, y le daría una oportunidad.
-Pero Harry ha tenido una idea, y nos necesita para grabar un vídeo y una canción para ella.
-¿Pues qué hacemos aquí sentados charlando? ¡Levanta el culo!
-Ya voy señorita, ya voy.
Bajamos a la cocina y ya estaban todos allí desayunando. Harry había preparado tostadas con Nutella para todos y zumo de naranja. Nada más acabar y recoger todo subimos al estudio y dejamos que Harry nos dijera como iba la canción. Como Dana sabía tocar varios instrumentos ella grabó la música, porque no había tiempo para llamar a los chicos de la banda. Niall grabó las guitarras, y cuando estuvo la base pusimos las voces. Eran las nueve cuando empezamos, y a las diez y media ya habíamos acabado todo, solo quedaba que Dana montara el vídeo y Harry la estaba poniendo bastante nerviosa.
-Harry, deja a Dana tranquila, la estás poniendo nerviosa y va a tardar más.
-Vale, lo siento. Me voy abajo a esperar.
-¿Vas a necesitar algo cariño? ¿Quieres que me quede?
-Lo siento Liam, pero tú me pones más nerviosa todavía -dijo con una pequeña risa.
-Vale, vale, ya me voy.
-Niall, te puedes quedar, tú entiendes de esto más que los demás.
-Og, ¿nos estás llamando tontos? -dijo Louis.
-No, Lou, tú te pasarías todo el rato haciéndome bromas, así que descartado. Zayn, tú si quieres puedes quedarte.
-Pues los que te distraemos nos vamos -dijimos todos haciéndonos los ofendidos.
Antes de irnos me acerqué a Dana y de susurré al oído: "Esta me la cobro enana", a lo que ella me respondió con un beso y diciendo: "Me amas, y te compensaré por esto". Bajamos y nos pusimos a jugar unas partidas con la Play Station. Antes de que acabáramos el tercer partido de fútbol bajó Zayn diciendo que subiéramos que ya estaba listo el vídeo. Tras aquellas minutos mirando embobados la pantalla en silencio, estalló un aplauso colectivo hacia Dana.
-Eres la mejor, te quiero, te quiero -dijo Harry besando las mejillas de Dana repetidas veces.
-Lo sé, me debes una gorda Hazza.
-Sí, sí, lo que quieras, pero ahora dame el CD que me voy. ¿Has hecho una copia para nosotros?
-Sí, hay una en el ordenador y otra en un CD.
-Vale, os quiero chicos, deseadme suerte.
-¡SUERTE! -dijimos todos a coro.
Harry se fue como una bala a casa de Kristine, y los demás nos quedamos alabando a Dana. Después de los elogios los chicos bajaron a seguir con la partida, mientras que Dana y yo nos pusimos a organizar el viaje. Después de dos horas mirando el mapa de Europa y haciendo posibles rutas, decidimos cual era el mejor itinerario.
Alquilar la caravana en Londres y recorrer las ciudades del sur de Inglaterra, después pasar por el túnel o coger el ferry hasta Francia. Luego el orden de los países a recorrer sería el siguiente: Francia, España, Portugal, Italia, Suiza, Austria, Hungría, Serbia, Grecia, Rumanía, Ucrania, Polonia, República Checa, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. Luego otra vez de vuelta en Reino Unido, y por último Irlanda. En Dublín, coger un avión de vuelta y dejar la caravana o volver en la caravana, depende de cómo vaya la cosa. Saldríamos el jueves 9, para tener como máximo dos meses para recorrer Europa. Era una locura, ambos lo sabíamos, pero era una locura que llevábamos mucho tiempo queriendo hacer los dos juntos.
Llamé a mi madre para decírselo, aunque ella ya sabía lo de Dana y lo del regalo. Me dijo que tuviéramos cuidado y que ojalá pudiéramos pasar por casa a despedirnos, yo le dije que lo intentaríamos. Después bajamos a hacer la comida, y justo cuando les íbamos a preguntar a los chicos si les apetecían unos macarrones y pollo, entraron Harry y Kristine cogidos de la mano por la puerta.
-¡BIEEEEEEEEEEEEEEN! -se puso a chillar Louis.
-Lou, se un poco más discreto hijo mío -le dijo Zayn.
-Enhorabuena -dije yo acercándome a Kris.
-Gracias -dijo ella tímidamente.
-¿Te quedas a comer? -preguntó Dana, ella asintió y las chicas se fueron a hablar.
-Bueno, entonces ¿os apetecen macarrones y pollo?
-Sí -dijeron todos a la vez.
Fui a hacer la comida y comimos tranquilamente. Después llevé a Dana a su casa porque quería empezar a hacer la maleta, así que yo hice lo mismo. Quedamos en vernos al día siguiente por la tarde para ir a la agencia de alquiler de caravanas.
-Eres la mejor, te quiero, te quiero -dijo Harry besando las mejillas de Dana repetidas veces.
-Lo sé, me debes una gorda Hazza.
-Sí, sí, lo que quieras, pero ahora dame el CD que me voy. ¿Has hecho una copia para nosotros?
-Sí, hay una en el ordenador y otra en un CD.
-Vale, os quiero chicos, deseadme suerte.
-¡SUERTE! -dijimos todos a coro.
Harry se fue como una bala a casa de Kristine, y los demás nos quedamos alabando a Dana. Después de los elogios los chicos bajaron a seguir con la partida, mientras que Dana y yo nos pusimos a organizar el viaje. Después de dos horas mirando el mapa de Europa y haciendo posibles rutas, decidimos cual era el mejor itinerario.
Alquilar la caravana en Londres y recorrer las ciudades del sur de Inglaterra, después pasar por el túnel o coger el ferry hasta Francia. Luego el orden de los países a recorrer sería el siguiente: Francia, España, Portugal, Italia, Suiza, Austria, Hungría, Serbia, Grecia, Rumanía, Ucrania, Polonia, República Checa, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. Luego otra vez de vuelta en Reino Unido, y por último Irlanda. En Dublín, coger un avión de vuelta y dejar la caravana o volver en la caravana, depende de cómo vaya la cosa. Saldríamos el jueves 9, para tener como máximo dos meses para recorrer Europa. Era una locura, ambos lo sabíamos, pero era una locura que llevábamos mucho tiempo queriendo hacer los dos juntos.
Llamé a mi madre para decírselo, aunque ella ya sabía lo de Dana y lo del regalo. Me dijo que tuviéramos cuidado y que ojalá pudiéramos pasar por casa a despedirnos, yo le dije que lo intentaríamos. Después bajamos a hacer la comida, y justo cuando les íbamos a preguntar a los chicos si les apetecían unos macarrones y pollo, entraron Harry y Kristine cogidos de la mano por la puerta.
-¡BIEEEEEEEEEEEEEEN! -se puso a chillar Louis.
-Lou, se un poco más discreto hijo mío -le dijo Zayn.
-Enhorabuena -dije yo acercándome a Kris.
-Gracias -dijo ella tímidamente.
-¿Te quedas a comer? -preguntó Dana, ella asintió y las chicas se fueron a hablar.
-Bueno, entonces ¿os apetecen macarrones y pollo?
-Sí -dijeron todos a la vez.
Fui a hacer la comida y comimos tranquilamente. Después llevé a Dana a su casa porque quería empezar a hacer la maleta, así que yo hice lo mismo. Quedamos en vernos al día siguiente por la tarde para ir a la agencia de alquiler de caravanas.
Lunes, 6 de febrero de 2012
Narra Dana
Ayer según llegué a casa reservé dos vuelos para Birmingham, yo me iba en hora y media y Liam por la tarde. Llamé a Niall y me llevó al aeropuerto, y yo le di el billete para Liam. Allí me esperaba una de las hermanas de Liam para llevarme a Wolverhampton. Llegamos a las casa de mis abuelos para la hora de comer, así que fui al supermercado a comprar todo lo necesario para hacerle la cena sorpresa a Liam y para pasar un par de días allí. Nos iríamos el miércoles después de comer, para poder acabar la maleta. Entre una cosa y otra, se me pasó el día muy rápido, y para cuando me quise dar cuenta me estaba llamando la hermana de Liam diciéndome que ya llegaban. Había limpiado la casa y preparado la cena, así que me fui a dar una ducha rápida y me vestí con algo un poco más arreglado. Me decanté por un vestido blanco bastante sencillo con un pequeño cinturón marrón, unas parisinas marrones y un colgante de un búho que me regalaron mis amigas. En el pelo me hice unos tirabuzones y solo me puse un poco de rimel y gloss. Nunca me ponía vestido, pero aquella iba a ser una ocasión especial. Me senté en el sofá a esperar a que tocaran el timbre.
Pasados diez minutos llamaron a la puerta.Vi como Liam esperaba desconcertado, así que le abrí. Su cara nada más verme fue de asombro. Se había quedado sin palabras y solo era capaz de articular monosílabos.
-Dana... no me lo puedo creer... estás preciosa... -consiguió decir al final.
-Tú tampoco te quedas atrás, veo que Niall te dio bien las instrucciones -dije mirándole. Se había puesto una camisa blanca a juego de las converse, y los pantalones, el chaleco y la americana negras. Pasamos dentro y dejó la pequeña maleta que llevaba en la entrada.
-Bueno aún sigo sin saber algo, ¿por qué estamos aquí? -dijo soltando una pequeña carcajada.
-Por varios motivos -dije acercándome a él y dándole un pequeño beso- Primero, porque quería darte una sorpresa -beso-, segundo, porque tu madre quería verte antes de que nos fuéramos -otro beso-, y tercero, porque te quiero.
-Pues no vale porque el de las sorpresas soy yo -dijo para después darme un apasionado beso.
-Hoy no vale rechistar, y ahora a cenar.
Nos pusimos a cenar lo que había cocinado y Liam no paraba de decir que todo estaba muy bueno. Cuando acabamos nos sentamos en el sofá a ver la televisión pero acabamos dándonos mimos. El ambiente cada vez estaba más caldeado y se notaba la pasión y el amor que había entre nosotros. Liam se separó un momento de mí como para pedir permiso para dar un paso más en nuestra relación.
-Sé que llevamos poco tiempo saliendo, pero nos conocemos desde hace mucho, y si no quieres no vamos a hacer nada, pero es que te quiero tantísimo y... -le callé con un beso.
-Liam, eres la persona a la que más quiero en el mundo y...