sábado, 29 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 9.


Narra Liam

Me desperté con un ruido. Había alguien golpeando la puerta. Me levanté con cuidado de no despertar a Dana. Era Harry, se le veía triste.

-Hey, ¿cómo fue anoche?
-Fatal Liam, se lo dije y se fue, pero no me pienso rendir. Estuve hasta las 3 de la mañana componiendo una canción. Necesito que la grabemos y que dársela. Es mi última oportunidad.
-Tranquilo, deja de hablar tan rápido. La grabaremos en cuanto desayunemos, vete a despertar a los demás y yo voy a despertar a Dana.
-Vale tío, nos vemos abajo.

Volví a entrar en el cuarto, me tumbé en la cama y empecé a darle pequeños besos a Dana por el brazo que tenía destapado. Fui subiendo por su cuello hasta que llegué a sus labios. Sabía que con el primer roce de mis labios se había despertado, pero se estaba haciendo la dormida, siempre lo hacía. Cuando la besé en los labios abrió los ojos y puso cara de pillina. Se separó de mí con una sonrisa.

-Buenos días amor.
-Buenos días mi niño -dije dándome otro beso en los labios.
-Tenemos que levantarnos que hay que ayudar a Harry, la cosa no salió bien anoche.
-Oh, pobrecito. Pensaba que Kris al ver cómo la mira Harry cambiaría de opinión, y le daría una oportunidad.
-Pero Harry ha tenido una idea, y nos necesita para grabar un vídeo y una canción para ella.
-¿Pues qué hacemos aquí sentados charlando? ¡Levanta el culo!
-Ya voy señorita, ya voy.

Bajamos a la cocina y ya estaban todos allí desayunando. Harry había preparado tostadas con Nutella para todos y zumo de naranja. Nada más acabar y recoger todo subimos al estudio y dejamos que Harry nos dijera como iba la canción. Como Dana sabía tocar varios instrumentos ella grabó la música, porque no había tiempo para llamar a los chicos de la banda. Niall grabó las guitarras, y cuando estuvo la base pusimos las voces. Eran las nueve cuando empezamos, y a las diez y media ya habíamos acabado todo, solo quedaba que Dana montara el vídeo y Harry la estaba poniendo bastante nerviosa.

-Harry, deja a Dana tranquila, la estás poniendo nerviosa y va a tardar más.
-Vale, lo siento. Me voy abajo a esperar.
-¿Vas a necesitar algo cariño? ¿Quieres que me quede?
-Lo siento Liam, pero tú me pones más nerviosa todavía -dijo con una pequeña risa.
-Vale, vale, ya me voy.
-Niall, te puedes quedar, tú entiendes de esto más que los demás.
-Og, ¿nos estás llamando tontos? -dijo Louis.
-No, Lou, tú te pasarías todo el rato haciéndome bromas, así que descartado. Zayn, tú si quieres puedes quedarte.
-Pues los que te distraemos nos vamos -dijimos todos haciéndonos los ofendidos. 

Antes de irnos me acerqué a Dana y de susurré al oído: "Esta me la cobro enana", a lo que ella me respondió con un beso y diciendo: "Me amas, y te compensaré por esto". Bajamos y nos pusimos a jugar unas partidas con la Play Station. Antes de que acabáramos el tercer partido de fútbol bajó Zayn diciendo que subiéramos que ya estaba listo el vídeo. Tras aquellas minutos mirando embobados la pantalla en silencio, estalló un aplauso colectivo hacia Dana.

-Eres la mejor, te quiero, te quiero -dijo Harry besando las mejillas de Dana repetidas veces.
-Lo sé, me debes una gorda Hazza.
-Sí, sí, lo que quieras, pero ahora dame el CD que me voy. ¿Has hecho una copia para nosotros?
-Sí, hay una en el ordenador y otra en un CD.
-Vale, os quiero chicos, deseadme suerte.
-¡SUERTE! -dijimos todos a coro.

Harry se fue como una bala a casa de Kristine, y los demás nos quedamos alabando a Dana. Después de los elogios los chicos bajaron a seguir con la partida, mientras que Dana y yo nos pusimos a organizar el viaje. Después de dos horas mirando el mapa de Europa y haciendo posibles rutas, decidimos cual era el mejor itinerario.

Alquilar la caravana en Londres y recorrer las ciudades del sur de Inglaterra, después pasar por el túnel o coger el ferry hasta Francia. Luego el orden de los países a recorrer sería el siguiente: Francia, España, Portugal, Italia, Suiza, Austria, Hungría, Serbia, Grecia, Rumanía, Ucrania, Polonia, República Checa, Alemania, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. Luego otra vez de vuelta en Reino Unido, y por último Irlanda. En Dublín, coger un avión de vuelta y dejar la caravana o volver en la caravana, depende de cómo vaya la cosa. Saldríamos el jueves 9, para tener como máximo dos meses para recorrer Europa. Era una locura, ambos lo sabíamos, pero era una locura que llevábamos mucho tiempo queriendo hacer los dos juntos.

Llamé a mi madre para decírselo, aunque ella ya sabía lo de Dana y lo del regalo. Me dijo que tuviéramos cuidado y que ojalá pudiéramos pasar por casa a despedirnos, yo le dije que lo intentaríamos. Después bajamos a hacer la comida, y justo cuando les íbamos a preguntar a los chicos si les apetecían unos macarrones y pollo, entraron Harry y Kristine cogidos de la mano por la puerta.

-¡BIEEEEEEEEEEEEEEN! -se puso a chillar Louis.
-Lou, se un poco más discreto hijo mío -le dijo Zayn.
-Enhorabuena -dije yo acercándome a Kris.
-Gracias -dijo ella tímidamente.
 -¿Te quedas a comer? -preguntó Dana, ella asintió y las chicas se fueron a hablar.
-Bueno, entonces ¿os apetecen macarrones y pollo?
-Sí -dijeron todos a la vez.

Fui a hacer la comida y comimos tranquilamente. Después llevé a Dana a su casa porque quería empezar a hacer la maleta, así que yo hice lo mismo. Quedamos en vernos al día siguiente por la tarde para ir a la agencia de alquiler de caravanas.


Lunes, 6 de febrero de 2012

Narra Dana

Ayer según llegué a casa reservé dos vuelos para Birmingham, yo me iba en hora y media y Liam por la tarde. Llamé a Niall y me llevó al aeropuerto, y yo le di el billete para Liam. Allí me esperaba una de las hermanas de Liam para llevarme a Wolverhampton. Llegamos a las casa de mis abuelos para la hora de comer, así que fui al supermercado a comprar todo lo necesario para hacerle la cena sorpresa a Liam y para pasar un par de días allí. Nos iríamos el miércoles después de comer, para poder acabar la maleta. Entre una cosa y otra, se me pasó el día muy rápido, y para cuando me quise dar cuenta me estaba llamando la hermana de Liam diciéndome que ya llegaban. Había limpiado la casa y preparado la cena, así que me fui a dar una ducha rápida y me vestí con algo un poco más arreglado. Me decanté por un vestido blanco bastante sencillo con un pequeño cinturón marrón, unas parisinas marrones y un colgante de un búho que me regalaron mis amigas. En el pelo me hice unos tirabuzones y solo me puse un poco de rimel y gloss. Nunca me ponía vestido, pero aquella iba a ser una ocasión especial. Me senté en el sofá a esperar a que tocaran el timbre.

Pasados diez minutos llamaron a la puerta.Vi como Liam esperaba desconcertado, así que le abrí. Su cara nada más verme fue de asombro. Se había quedado sin palabras y solo era capaz de articular monosílabos.

-Dana... no me lo puedo creer... estás preciosa... -consiguió decir al final.
-Tú tampoco te quedas atrás, veo que Niall te dio bien las instrucciones -dije mirándole. Se había puesto una camisa blanca a juego de las converse, y los pantalones, el chaleco y la americana negras. Pasamos dentro y dejó la pequeña maleta que llevaba en la entrada.
-Bueno aún sigo sin saber algo, ¿por qué estamos aquí? -dijo soltando una pequeña carcajada. 
-Por varios motivos -dije acercándome a él y dándole un pequeño beso- Primero, porque quería darte una sorpresa -beso-, segundo, porque tu madre quería verte antes de que nos fuéramos -otro beso-, y tercero, porque te quiero.
-Pues no vale porque el de las sorpresas soy yo -dijo para después darme un apasionado beso.
-Hoy no vale rechistar, y ahora a cenar.

Nos pusimos a cenar lo que había cocinado y Liam no paraba de decir que todo estaba muy bueno. Cuando acabamos nos sentamos en el sofá a ver la televisión pero acabamos dándonos mimos. El ambiente cada vez estaba más caldeado y se notaba la pasión y el amor que había entre nosotros. Liam se separó un momento de mí como para pedir permiso para dar un paso más en nuestra relación.

-Sé que llevamos poco tiempo saliendo, pero nos conocemos desde hace mucho, y si no quieres no vamos a hacer nada, pero es que te quiero tantísimo y... -le callé con un beso.
-Liam, eres la persona a la que más quiero en el mundo y...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 8.

Narra Harry 


Estaba muy nervioso, nunca había estado tan nervioso en toda mi vida. Desde el día que nos presentó Dana a Kristine había algo en ella que me decía que era diferente a las demás chicas con las que había estado. No sabía si eran sus profundos ojos azules, su pelo marrón oscuro, su piel morena o su carácter tan distinto los que había conseguido que me enamorara de ella. Me encantaba que tuviera esa actitud difícil conmigo y que fuera todo un reto conocerla. Llevaba casi dos años sintiendo algo muy fuerte por ella, y aunque había estado con más chicas, creía que era la hora de sentar la cabeza y de demostrarle a Kristine que podía volver a creer en el amor. 

Eran ya casi las nueve, y las chicas deberían estar a punto de llegar. Yo estaba escondido en la sala donde se cambiaban los camareros y Joe me avisaría cuando Amie se fuera. Al de poco tiempo recibí la señal y fui al reservado. Allí estaba Kristine, más guapa que nunca. Llevaba un vestido gris de palabra de honor, una americana negra que estaba colgada en la silla, unos tacones y un bolso a juego de la americana y un colgante en forma de bigote. Yo me había puesto unos pantalones negros, un jersey gris con una camisa blanca por dentro y la americana y los zapatos a juego del jersey. Llegué y me senté en la silla que había frente a ella.

-¿Qué haces aquí Styles? Ese es el sitio de Amie.
-Amie se ha ido Kristine, solo estamos tu y yo. Y si me dejas te puedo explicar el porqué.
-Eres un imbécil, me voy -se levantó pero yo también lo hice y la agarré con suavidad de las muñecas.
-Por favor Kristine, déjame explicártelo y luego si quieres te vas. Pero escúchame mientras cenamos, solo te pido eso.
-Esta bien, pero después me iré. 
-Como quieras -dije encogiendo los hombros. Llamé a Joe y nos tomó nota.

Estuvimos en un silencio incómodo hasta que nos trajeron la comida y ella me preguntó por qué estaba aquí.

-Está bien. Cuando formamos el grupo Dana nos presentó, y desde un primer momento me pareciste una persona interesante y que podría merecer la pena conocer. Pero tú eras distante conmigo y lo sigues siendo, y yo no sabía por qué. Yo de vez en cuando le preguntaba cosas a Dana sobre ti, para intentar conocerte mejor, porque dentro de mí había empezado a surgir un sentimiento que no había experimentado nunca y al que le tenía miedo. Lo poco que iba conociendo de ti me iba gustando cada vez más, pero tú me lo ponías más difícil. Hasta que el otro día, cuando nos levantamos abrazados y me dijiste eso, las chicas me contaron la verdad. Sé que las palabras no son suficientes para hacer que cambies de opinión con respecto al amor, me gustas de verdad Kristine, y si me dejas, te lo demostraré. Te demostraré que, aunque tenga fama de mujeriego, cuando estoy enamorado no tengo ojos para otra persona. Puede que haya salido con varias chicas en estos años, pero solo era para intentar olvidarme de ti, aunque al final desistí. Las chicas me dijeron que si de verdad te quería que luchara por ti, por hacerte cambiar de idea. Y aquí estoy, delante de la chica de la que llevo enamorado casi dos años diciéndole que la quiero y que voy a hacer lo imposible para que se lo crea.
-Yo... lo siento Harry, no puedo.
-¿Por qué Kris? Dame una oportunidad por favor, déjame demostrártelo.
-Lo siento Harry, pero no. Adiós.

Cogió su chaqueta y se fue sin decir nada más. Me quedé clavado en aquella silla durante unos segundos, pero reaccioné y la seguí. Salí a la calle y miré hacia ambos lados, y la vi subiendo a un taxi, supongo que con rumbo a su casa. En ese momento empezó a llover, y mi humor estaba acorde con aquel cielo negro y plomizo, y esa lluvia incesante. Volví a entrar en el restaurante, le pagué a Joe, cogí mi chaqueta y me fui a casa a intentar dormir. Tenía que pensar algo para demostrárselo, quisiera o no.

Volví a casa andando, y cuando llegué estaba empapado y el silencio invadía la estancia. Subí a mi habitación, me di una ducha caliente y me puse una camiseta y unos pantalones de pijama. Sabía que no dormiría aquella noche, así que fui a la sala de música, que estaba insonorizada, cerré la puerta y me puse a componer una canción que tenía pensada desde hace tiempo. Me dieron las tres de la madrugada cuando acabé de componer la canción y la música. Estaba muy cansado y bajé a intentar dormir algo, y para mí sorpresa caí rendido en los brazos de Morfeo.



Domingo, 5 de febrero de 2012

Narra Kristine

Apenas había pegado ojo en toda la noche pensando en las palabras de Harry. De verdad quería creerle, quería creer que el no me iba a hacer lo mismo que John, que el iba a cuidar de mí y todas esas cosas. Pero me era muy difícil, había sufrido muchísimo la última vez y no quería volver a pasar por lo mismo. Me fui a la ducha para despejarme un poco, y cuando acabé me vestí con ropa cómoda para bajar a desayunar y estar por casa. Estaba poniéndome un poco de zumo en un vaso cuando oí el timbre, qué raro, no esperaba visita.   Abrí la puerta y no había nadie, pero sí había un sobre en el felpudo que ponía mi nombre. Volví a entrar dentro y lo leí mientras me comía una tostada. Ponía esto:

"Querida Kristine, 
Anoche no me diste la oportunidad de demostrarte nada, pero no me voy a dar por vencido, te quiero y voy a hacer todo lo posible para hacerte feliz. Cuando llegué a casa estuve hasta las tres de la madrugada componiendo una canción para tí, y hoy les he pedido a los chicos y a Dana grabarla solo para ti. Pon el CD, espero que te guste. Cuando acabes de ver el vídeo, vete al parque de al lado de tu casa, estaré esperándote allí, solo ven si quieres, sino vienes respetaré tu decisión y no te molestaré más. Por lo menos, lo habré intentado. Te quiero, 

Harry"

Puse el CD tal y como me había indicado Harry, y en él apareció el siguiente vídeo:


Me puse a llorar. Harry iba en serio. De verdad quería que cambiara de opinión, así que cogí mi chaqueta de Hollister y el pañuelo que tenía como el de Dana y salí al encuentro de Harry para darle una oportunidad y ver cómo transcurrían las cosas. Cuando llegué estaba apoyado en un banco con un ramo de flores. Vestía unos vaqueros, una chaqueta parecida a la mía que dejaba entrever una camisa de cuadros negros y blancos, y un gorro de lana que tapaba su pelo.

-Toma, son para ti -dijo dándome el ramo.
-Gracias.
-Pensaba que no vendrías.
-Yo también. Mira Harry, ni te imaginas lo mucho que sufrí en el pasado a cuenta de ese gilipollas. Yo estaba completamente enamorada de él, pero él se acostaba con muchas chicas más a las que les contaba las mismas mentiras que a mí. después de él hubo varios chicos que me dijeron que les gustaba pero yo les rechazaba, por miedo a que me volviera a pasar lo mismo. Y luego llegaste tú con tu esplendida sonrisa, con esos hoyuelos, con esos ojos, y una chispa de esperanza se encendió dentro de mí, pero tú siempre estabas con alguna chica. Además me había prometido a mí misma que no me volvería a enamorar, y todavía sigo sin creer que esto vaya a salir bien, pero quien no arriesga no gana. Y si alguien va a derribar ese muro que un día puse en mi corazón, quiero que seas tú Styles- dicho todo esto, se acercó a mi y me rodeó con sus fuertes brazos.
-Pequeña, te prometo que no voy a desaprovechar esta oportunidad. Te demostraré que no soy cómo has pensado todo este tiempo, y que de verdad quiero pasar el resto de mis días contigo.

martes, 25 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 7.


Llevábamos una hora esperando a que los médicos nos dijeran algo, las chicas ya habían llegado y nos habíamos cambiado todos. Al ser los chicos famosos, nos habían metido en una sala de espera privada a todos. Y allí estábamos, esperando noticias. Estaba apoyada en Harry mientras éste intentaba tranquilizarme. Niall no paraba de dar vueltas por la habitación, se notaba que estaba nervioso. Amie estaba calmando a Louis que estaba hecho un flan. Zayn había salido a fumarse un cigarro y Carol y Noelle habían vuelto a sus casas, pero prometimos avisarlas en cuanto supiéramos algo. De repente entró Zayn en la estancia con un médico detrás. 

-Bien chicos, soy el doctor que ha atendido a Liam. No os voy a mentir, se ha dado un buen golpe, pero no ha llegado a perder el conocimiento en ningún momento porque le encontrasteis a tiempo. Le hemos tenido que dar 10 puntos, pero se recuperará. Le daremos el alta después de comer, porque queremos mantenerle en observación y ver cómo evoluciona. Tendrá que guardar reposo durante una semana, y no hacer muchos esfuerzos, para que los puntos suelden bien y no tenga fuertes dolores de cabeza debido a las demás contusiones.
-Muchas gracias doctor, ¿puede pasar alguien a verle?
-Sí, solo dos personas, está muy desorientado.

Todos nos miraron a Niall y a mí, así que Niall me abrazó y seguimos al doctor hasta la habitación en la que estaba Liam. Cuando entramos una débil sonrisa apareció en su cara. 

-Hey colega, vaya susto nos has dado -dijo Niall.
-No nos vuelvas a hacer esto Liam, estamos todos casi infartados. Menos mal que te encontré a tiempo.
-Gracias -fue lo único que consiguió susurrar Liam antes de dormirse.

Me quedé con él hasta que le dieron el alta. Vinieron a buscarnos Zayn y Louis, ya que habían tenido que llevar a los demás a casa para que Liam no se agobiara. Les pedí a los chicos que nos llevaran a mi casa porque allí íbamos a estar más tranquilos y podría cuidar mejor de Liam. Ellos aceptaron y me dijeron que luego me llevaban una mochila con ropa de Liam para que pasara la semana en mi casa.
Eran las tres cuando llegamos, y Luke, Chad y mi hermano estaban empezando a comer. Vinieron enseguida a ayudarme a llevar a Liam a mi cuarto. Mi hermano me lanzó una mirada de complicidad, como preguntándome si había pasado algo bueno, a lo que yo asentí. Entonces él supo que Liam y yo estábamos saliendo. Dejé a Liam en la habitación durmiendo y fui a comer con los demás. Les conté lo que había pasado y me prometieron que no harían ruido, más bien que no estarían en casa, porque con todo lo que había organizado mi hermano no iban a parar quietos.



Sábado, 4 de febrero de 2012

Ya había pasado una semana desde que Liam se cayó, estaba totalmente recuperado, le habían quitado los puntos, había vuelto a su casa con los chicos y llevaba vida "normal". Hoy era el último día de Chad y Luke en Londres, su vuelo salía a las diez de la noche, así que decidimos ir a comer fuera los cuatro. Mi hermano reservó una mesa en un restaurante nuevo que había abierto un amigo suyo, en el cual había todo tipo de comida, y al que iban a ir Harry y Kristine aquella noche. Sí, Harry llevaba una semana planeando cómo impresionar a Kristine y demostrarle que la quería. Tendríamos que esperar hasta la mañana siguiente para saber lo que había pasado.

Llegamos al restaurante y todo tenía muy buena pinta. El menú era para dos, y tenías que pedir siete platos de la carta, incluidos los postres, así comías un poco de todo. Al final, decidimos que Joe, el amigo de mi hermano, nos sacara lo que él quisiera que probáramos. Comimos de maravilla, y estaba segura de que algún día volvería con Liam. Joe había hecho unos reservados para cuando viniera gente famosa, porque ya nos había avisado de que en cuanto lo probáramos íbamos a repetir fijo. Y así sería.

Tras pagar la comida fuimos a dar una vuelta para bajar la comida, y a sacar unas últimas fotos, las típicas que nos hacíamos los cuatro y que Alex y yo teníamos en un álbum puestas. Cuando nos quisimos dar cuenta ya era hora de volver a casa y acompañar a los chicos al aeropuerto. Luego había quedado con Liam  para planear nuestro viaje, y me quedaba a dormir en su casa.

Llegamos al aeropuerto y era la hora de las despedidas. Estaban los tres muy tristes, no querían separarse, pero sino perderían el vuelo. Les saqué varias fotos a los tres abrazados, eran de lo más bonitas. Me despedí por última vez de los dos y se fueron. Se veía que mi hermano estaba triste, así que le abracé.

-Iremos en Semana Santa ¿vale? Sé que echas de menos estar con ellos todos los días. Si quieres quédate un tiempo con ellos, estaré bien aquí, lo prometo.
-Iremos, pero luego nos volvemos los dos juntos, no te voy a dejar sola.
-Alex, no estaré sola, está Liam. Hablando de él, se me acaba de ocurrir una idea.
-Habla por esa boquita.
-Como Liam y yo nos vamos a ir a ver Europa, tú puedes irte durante eso tiempo con Chad y Luke.
-Venga hermanito, sabes que es una idea genial. Admítelo.
-Está bien... Pero tendré unas palabras con Liam antes de que os vayáis -dijo riéndose.
-No te pases con él por favor -dije uniéndome a su carcajada.

Mi hermano me llevó hasta donde los chicos y se fue a casa a descansar. Toqué el timbre y se oyeron pasos que corrían hacia la puerta. Estaba segura de que era Louis que se había levantado muy rápido para chinchar a Liam. Se abrió la puerta y mis predicciones eran las correctas.

-¡ZANAHORIA! -dijo Louis levantándome por los aires- Te he echado de menos.
-Louis, solo hace dos días que no nos vemos -dije riendo.
-Dos días es mucho tiempo enana.
-Anda no exageres, y suéltame que voy a saludar a los demás.
-¿Cómo se piden las cosas?
-Por favor Louis, ¿me sueltas?
-Vale...

Detrás de Louis estaba Liam, así que me acerqué y le di un beso en los labios. Luego me tiré encima de los otros dos vagos que ni siquiera se habían preocupado por levantarse del sofá. Y me aplastaron entre los dos como venganza, a lo que Liam vino a mi rescate.

-¿Sabéis algo de Hazza? -dije cuando recuperé el aliento.
-No, nada de nada, solo sabemos a qué restaurante ha llevado a Kristine y porque nos lo habéis dicho Amie y tú -dijo Zayn.
-¿Y cómo la ha llevado hasta el restaurante? -preguntó Niall.
-Ah, pues la ha llevado Amie engañada, se creía que iban a cenar ellas, y la llevaba hasta el reservado y luego hacía que iba al baño y la dejaba con Harry.
-Ay, no puedo esperar hasta mañana -dijo Louis.
-Venga impaciente, ¿hacemos algo de cenar? -dijo Niall.
-Sí, vamos que los tortolitos tienen que hacer sus planes para el viaje. Sin hacer cochinadas ¿eh niños? -dijo Louis.
-Sí papá -respondimos los dos a la vez cuando vimos que desaparecía por la puerta.
-No tengo ganas de hacer nada hoy -le dije a Liam acurrucándome en su pecho.
-Yo tampoco, ¿mañana lo hacemos vale? -asentí, y estuvimos abrazados hasta que vinieron los chicos diciendo que la cena ya estaba.

Cenamos tranquilamente y luego fui a hablar con Niall, quería hacerle una sorpresa a Liam, pero necesitaba la ayuda de los chicos.; mientras tanto, Zayn y Louis se quedaron entreteniéndole.

-Niall, quiero hacerle una sorpresa a Liam, él lo ha dado todo siempre por mí, y ahora más... y no sé, a veces siento que no soy lo suficientemente buena para él.
-Hey pequeño duende, no vuelvas a decir eso. No tienes ni idea de lo feliz que has hecho a Liam durante todos estos años solo con estar a su lado.
-Pero sigue sin parecerme suficiente...
-Mírame -dijo Niall alzando mi cabeza para que le mirara- eres una de las mejores personas que he conocido jamás, cuesta conocerte, pero una vez que te dejas, eres increíble. Prométeme que no vas a volver a infravalorarte así.
-Vale... te lo prometo -dije dándole un abrazo- Según tú yo soy increíble, pero sin duda no más que tú. ¡Y no me repliques!
-Ay, eres una pesadilla. Tengo una idea para la sorpresa de Liam. Como mañana vais a planificar lo del tour, ¿por qué no pasáis unos días en casa? Y con casa me refiero a Wolverhampton. Puedes ir unos días antes y prepararle una sorpresa a Liam.
-¿Pero cómo se te ocurren estas cosas? No quiero ni imaginarme lo afortunada que será la chica que se enamore de mi leprechaun.
-Se llama ser detallista -dijo soltando una carcajada- Anda, vamos antes de que sospechen más.
-Gracias Niall, y una cosa más, cubrirme los días que esté en Wolverhampton por favor.
-No hay problema pequeña.

Volvimos al salón y estuvimos hablando un rato hasta que nos entró el sueño a todos y nos fuimos a la cama. Estábamos deseando saber lo que había pasado entre Kristine y Harry, pero hasta la mañana siguiente no sabríamos nada. Como ya era costumbre me puse una camiseta de Batman y unos pantalones de chándal, ambas cosas de Liam. Liam últimamente dormía sin camiseta, bueno, todos dormían sin camiseta gracias a Harry y sus manías. Así que me tumbé en la cama y puse la cabeza en el torso de Liam, no sin antes darle un beso de buenas noches. Me abracé a él y me dormí en seguida.






Bueno, lo primero de todo quería agradecer a esas personitas que esperan pacientes la llegada del siguiente capítulo de esta historia. Lo segundo, quería pediros perdón porque han pasado 20 días desde la última vez que subí, y eso que esta historia la estoy escribiendo con mucha ilusión. Puede que alguna ya sepa el motivo por el cual no he subido hasta ahora. No han sido unos días muy buenos por diversos motivos, y no tenía ganas de escribir. Lo siento de verdad, pero hay una buena noticia. Si puedo, repito, si puedo jajajaja, haré una pequeña maratón de aquí hasta que acabe el año. Sabéis que suelo subir un capítulo cada 4 o 5 días, pero intentaré subir estos días con más frecuencia. Tengo muchos deberes que hacer, pero también son vacaciones y es tiempo de ocio, y tiempo que quiero dedicarle a esta historia. Así que eso es todo. Por cierto, MERRY CHRISTMAS AND A HAPPY NEW YEAR TO ALL :) Love you!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 6.

Sábado, 28 de enero de 2012


Narra Harry

Me desperté al intentar moverme y notar que no podía. Abrí los ojos y vi a Kristine apoyada en mi pecho durmiendo. Me puse a acariciarle el pelo y a recordar lo que pasó anoche mientras Liam y Dana hablaban.


Flashback

Liam subió a darle la sorpresa a Dana y nosotros nos quedamos recogiendo la cocina después de la cena. Las chicas habían manchado bastante de harina todo el suelo, así que tardamos un poco más de lo previsto. Cuando acabamos fuimos al salón y ellas estaban tan tranquilas hablando de todo un poco. Les preguntamos a las chicas si querían ver una película, y las cuatro asintieron. Zayn fue al mueble de los DVDs y sacó la primera parte de Amanecer, de la saga Crepúsculo. Todos estuvimos conformes en verla, como era muy larga las chicas avisaron de que no iban a dormir en casa, que se iban a quedar con Dana. Hicimos palomitas, cogimos unas mantas y nos pusimos en los tres sofás que había en el salón. Niall y Zayn se pusieron en uno, Noelle y Carol en otro, y en el tercero Amie, Louis, Kristine y yo, en ese orden. Aunque Kristine se sentó a mi lado a regañadientes. No sabía por qué era así conmigo, a mi me gustaba, me gustaba de verdad y quería hacer las cosas bien con ella, pero creo que ella no opinaba lo mismo. Poco a poco, según fue pasando la película y Kristine se iba acercando más a mi sin darse cuenta, hasta que se quedó dormida en mi pecho. 

Fin del Flashback


Al final no acabamos de ver ninguno de nosotros la película, y me he despertado con Kristine en mi regazo y los dos tapados con una mantas, al igual que todos los demás. Al poco de acabar de recordar todo lo que pasó anoche se despertó Kristine, y al ver donde estaba apoyada se levantó corriendo y se metió en el baño. Fui corriendo hasta allí e intenté abrir la puerta, pero estaba cerrada. Oí unos débiles sollozos que venían del interior del baño, y fui corrí a despertar a Amie, ella sabría lo que le pasaba a Kristine.


Narra Kristine

Al despertarme en el regazo de Harry salí corriendo y me metí en el baño. No quería que me volvieran a hacer daño, ya había sufrido demasiado en el pasado. El último chico del que me había enamorado había sido un auténtico imbécil conmigo. Siempre me decía que yo era la única para él, que era especial. Hasta que un día llegué antes al sitio en el que habíamos quedado y le vi dándose el lote con otra chica. Después me enteré de que no era la única chica con la que me había puesto los cuernos. Yo estaba realmente enamorada de él, así que sufrí mucho cuando me enteré. Con el tiempo eso no hizo nada más que hacerme más fuerte y negarle al amor la entrada en mi vida. Por eso negaba todos mis sentimientos hacia Harry, porque tenía miedo de que me pudiera pasar lo mismo que la última vez.
De repente tocaron a la puerta y me sacaron de mis pensamientos. Era Amie, así que la dejé entrar. Dana y ella sabían todo lo que pasaba. Lo único que hizo fue abrazarme y lograr que me calmara. Cuando me armé del suficiente valor, salí de aquel cuarto de baño y le dejé las cosas claras a Harry.

-Mira Styles, sé lo que intentas conmigo, pero no lo vas a conseguir. No vas a conseguir seducirme para llevarme a tu cama y ser tu rollo de una noche -vi que iba a contestar pero le interrumpí- No, no quiero ninguna excusa por tu parte, eso es todo lo que tenía que decir.

Me calcé las botas lo más rápido que pude, cogí mi abrigo y mis cosas y salí por la puerta dando un portazo.


Narra Dana

Me desperté con el ruido de un portazo. No sabía quién se había ido de aquella manera, pero algo sospechaba, así que bajé a la cocina a ver que pasaba. Allí estaban todos menos Kristine.

-¿Qué ha pasado? ¿Por qué se ha ido Kristine?
-Se ha ido porque se ha despertado abrazada a Harry y ya sabes lo que pasa.
-Oh...
-¿Pero qué pasa conmigo? -dijo Harry- Si yo no he hecho nada.
-Se lo voy a explicar Amie, no puedo verlos así a los dos -ella asintió dándome su confirmación- Harry todos hemos notado que te gusta Kristine, ¿no es cierto?
-Bueno... esto... sí.
-A ella también le gustas, pero sufrió demasiado en el pasado como para darle otra oportunidad al amor. No puedo veros a los dos de esa manera, veo cómo la miras, y cómo te mira ella cuando no te das cuenta y suspira. ¿Sabes por qué? Porque está evitando sus sentimientos para no tener que volver a sufrir.
-Pero Dana, sabes que yo la cuidaré, que la trataré cual princesa, que...
-Harry, lo mismo le dijo John, y resulta que era lo que le decía a la media docena de novias que tenía por toda la ciudad.
-Dana, me conoces lo suficiente como para saber que cuando me enamoro de alguien no hay nadie más para mí.
-Lo sé Harry, pero no es a mí a quien se lo tienes que demostrar, es a Kris. Quiero que seáis felices juntos, igual que lo desean todos los aquí presentes, pero para ello vas a tener que hacer que vuelva a creer en el amor.
-Lo haré, te lo prometo. No me rendiré hasta que lo consiga, me cueste lo que me cueste.
-Ese es mi Hazza -dijo Louis despeinándole, a lo que todos reímos.

Las cosas volvieron a la "normalidad", nos pusimos a hacer tortitas para desayunar, y yo fui a llamar a Liam para que bajara, y para contarle lo que había pasado con Kris y Harry. Al ver que no estaba en la cama supuse que estaría en el baño. Toqué la puerta y le llamé. Dentro escuché unos débiles quejidos y mi nombre. Abrí la puerta y Liam estaba tirado en el suelo con una brecha en la cabeza, se había resbalado antes de entrar en la ducha. No tenía tiempo de bajar, llamé a Niall al móvil y me cogió al primer tono.

-Niall, que Louis arranque el coche, subid para ayudarme a bajar a Liam, se ha resbalado antes de entrar en la ducha y se ha hecho una brecha en la cabeza. ¡RÁPIDO!

Al segundo ya se oían las voces de los chicos subiendo por la escalera. Entre los cuatro levantamos a Liam y le llevamos al coche. Louis condujo lo más rápido que pudo hacia el hospital. Las chicas se habían quedado en casa cogiendo ropa para que los chicos se cambiaran, porque íbamos todos en pijama, y luego pasarían por mi casa a cogerme a mi algo que ponerme. En cuanto llegamos a la urgencia del hospital pusieron a Liam en una camilla y le metieron dentro para verle la herida. A partir de ahí no supimos nada hasta una hora después.

sábado, 1 de diciembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 5.

Narra Dana

-Dana yo... estoy enamorado de ti. Es así de simple. Hace cinco años que te mudaste a Wolverhampton y que nos hicimos amigos. Has sido la primera persona fuera de mi familia con la que de verdad me he encontrado a gusto y he podido ser yo mismo. Has estado a mi lado en los momentos buenos y en los malos, siempre apoyándome. Si no fuera por ti, no me hubiera presentado a X Factor en 2008, ni tampoco hubiera seguido adelante después de que me dijeran que no, ni me hubiera presentado otra vez en 2010. Todo lo que soy hoy, lo soy gracias a ti. Gracias a tus sonrisas todas las mañanas cuando íbamos al instituto, a tus abrazos sin motivo aparente, a las tardes ensayando o estudiando. Me haces querer ser una mejor persona... -hizo una pequeña pausa y continuó- Es que no sabes lo mucho que has alegrado mis días durante estos años, desde por la mañana hasta por la noche cuando te acompañaba a casa después de ensayar. Te echo muchísimo de menos cada vez que nos vamos de gira y no oigo tu preciosa risa. Me encanta la forma que tienes de sonreír cuando estás nerviosa, y aunque no te des cuenta, escondes tus manos en la sudadera o el jersey que lleves y por un instante tapas tu sonrisa con ellas. Me encantas cuando intentas evitar mi mirada poniéndote a mirar el móvil, o arreglándote el gorro que lleves. Me encantas cuando escondes la cabeza en el hueco de mi cuello mientras nos abrazamos y dejas tu colonia impregnada en mi camiseta. Me encantan tantas cosas de ti que podría tirarme días aquí contigo para decírtelas. Me encantas tú, tal y como eres, sin máscaras, sin tapujos. Y lo que más feliz me haría en este mundo ahora mismo es que aceptaras ser mi novia.
-Sí -dijo en un suspiro casi inaudible.
-¿Has dicho algo? No te he oído.
-Sí me has oído imbécil -dije jugando con los hilos de la manta.
-Claro que lo he hecho.

Entonces me acarició la barbilla levantándola suavemente para que le mirara a los ojos, esbozó una pequeña sonrisa y se acercó a mi poco a poco. Nuestras narices se rozaron, y eso produjo un pequeño cosquilleo en mi tripa, que aumento cuando por fin nuestros labios se juntaron. Fue un beso lleno de amor y ternura. De ese amor que hace que sientas que en el mundo solo existís la persona a la que quieres y tú. De ese amor que cruza barreras, que supera obstáculos, que es sincero y capaz de parar el tiempo. Nos separamos para coger aire, pero Liam mantuvo nuestras narices pegadas, y susurré un "te quiero" sobre sus labios antes de darle un pequeño beso y abrazarle.

-Dana... todavía queda la segunda parte de tu regalo.
-¿Pero no era esta?
-No, es esta -dijo sacando un sobre de una cesta y tendiéndomelo- Ábrelo anda.
-Pero Liam, con el álbum era suficiente.
-Ni peros ni leches, nada es suficiente para ti. Venga, ábrelo -dijo insistiendo. Abrí el sobre con cuidado y desdoblé el papel que había dentro. Leí en voz alta lo que ponía.
-"Querida Dana, si has abierto estás leyendo esta carta es que has dicho que sí a mi proposición, y estás ahora mismo acurrucada a mi lado contemplando las estrellas. Esta es la segunda parte de tu regalo. Un viaje, tú y yo solos, a recorrer mundo. Iremos a todos los sitios de nuestra lista, ¿recuerdas?. Durante los días que nos hagan falta, no empezamos con la gira de Oceanía hasta el 1 de abril. Todos los gastos pagados, por supuesto. Y esto es porque es tu cumpleaños, porque quiero que nuestras primeras vacaciones juntos sean inolvidables, y porque te quiero" -cuando acabé de leer se me habían caído algunas lágrimas- Liam, esto es demasiado, no puedo aceptarlo.
-Sí que puedes, llevo planeando estas vacaciones desde hace dos años. Cuando creamos el grupo, me di cuenta de que estaba completamente enamorado de ti, pero no he tenido las agallas para decírtelo hasta ahora.
-Pero Liam, es demasiado, en serio.
-Que no, que yo hago lo que sea por verte sonreír.
-Contigo no se puede discutir, eres tonto.
-Ya, pero me quieres.
-¿Alguna vez me dejarás ganarte?
-A mí ya me has ganado -dijo dándome un tímido beso.
-Se me hace rara esta situación, en el fondo quería que llegara, pero es extraño.
-No te preocupes, nos acostumbraremos, será como siempre pero habrá más mimitos -dijo Liam riéndose.
-Entonces me acostumbraré enseguida -dije mostrando una amplia sonrisa.

Nos quedamos así un rato más y me puse a pensar en algo para que Liam no se gastara tantísimo dinero. Y entonces se me ocurrió una idea.

-Lee, tengo una propuesta para el viaje.
-Soy todo oídos.
-¿Qué te parece si alquilamos una auto-caravana y nos vamos a recorrer Europa? Así tú podrías pasar desapercibido y no costaría tanto dinero.
- Pero yo quería que durmiéramos en un buen hotel, mimarte... -dijo poniendo pucheros.
-Liam, pero yo no quiero que te gastes tantísimo dinero, además será más emocionante así. Es la única cosa que te pido... Bueno, eso y que nos vayamos después de que Chad y Luke vuelvan a Nueva York.
-Vale, está bien.. -dijo un poco a regañadientes- La verdad es que es buena idea, no habrá que hacer y deshacer la maleta, no hay que decirle a nadie que tenga disimulo, será más íntimo para los dos.
-Exacto, esa es la idea. Que para una vez que se me ocurre una buena...
-Bueno, también se te ocurrió otra hace unos años, y mira hasta donde ha llegado.
-Cierto, ahora que me doy cuenta ¿qué lista soy no? -dije soltando una gran carcajada a la que Liam se unió.
-Ya te ha costado darte cuenta, más vale tarde que nunca -dijo él riendo.


El tiempo pasaba sin que nosotros nos diéramos cuenta, seguíamos allí sentados contemplando las estrellas abrazados y tapados con la manta. Al de un buen rato nos acordamos de los demás y bajamos a ver qué estaban haciendo. Estaban todos dormidos en el sofá, acurrucados los unos contra los otros. Les tapamos y les dejamos dormir. Ya era más de la una y media de la madrugada, así que le mandé un mensaje a mi hermano para decirle que no iba a casa a dormir, y Liam y yo nos fuimos a su cuarto a dormir.

-Liam...
-Dime.
-No he traído pijama...
-Te dejo una camiseta mía y un pantalón, no te preocupes anda -dijo tendiéndome la ropa.
-Liam...
-Si, me doy la vuelta, aunque ya te he visto en bikini.
-Ya pero no es lo mismo -dije poniéndome la camiseta. Me acerqué a él por detrás y le di un beso en la mejilla.
-Um, te sienta mejor que a mi esa camiseta, te la puedes quedar si quieres.
-Gracias -dije dándole un beso -Además huele a ti.

Me abrazó y nos tumbamos en la cama todavía abrazados. Me susurró un: "Buenas noches princesa" y ambos nos dormimos enseguida.