sábado, 10 de noviembre de 2012

"Let me be your HERO" - Capítulo 2.

Flashback

Tras la muerte de mis padres mi hermano lleno de rabia me hizo recoger y empaquetar todas mis cosas de aquella casa en la que había vivido durante 14 años. Nunca le había visto así, pero conocía el motivo y yo apoyaba la decisión de que nos fuéramos de allí. Tampoco dejaba mucho atrás, solo recuerdos. No había tenido amigos nunca, y casi todo el mundo me miraba como si fuera un bicho raro porque vestía diferente a las demás chicas, pero eso a mí me daba igual, tenía a mi hermano y con eso me era suficiente. Cuando acabamos cogimos un vuelo directo desde Nueva York hasta Londres, y de allí un autobús hasta Wolverhampton. Mis abuelos maternos tenían una casa allí que pertenecía a mi madre, y tras su muerte a nosotros. Nos quedamos a vivir allí y rehicimos nuestras vidas.

Al de un par de días de llegar estaba esperando las cosas de la mudanza cuando un chico de mi edad salió de la casa de enfrente. Se acercó a mí y me preguntó si era nueva en el barrio. Yo le dije que sí y comenzamos a hablar. Al acabar la tarde me pidió que nos sacáramos una foto para el recuerdo de mis primeros días allí. En ese instante empezó una gran amistad. Cada día Liam venía a mi casa a ayudarnos a colocar nuestras cosas y a montar muebles. Fue el primer amigo de verdad que tenía. Me contó que él tampoco tenía muchos amigos debido a que le faltaba un riñón y le veían como un bicho raro, que yo era la primera persona de su edad con la que se sentía a gusto de verdad.

Pasó el verano, nosotros volvimos al colegio y mi hermano encontró trabajo. Estaba en la misma clase que Liam, así que estábamos todo el tiempo juntos. Como yo no iba muy bien en los estudios me ayudaba a sacar el curso, con sus explicaciones era todo más fácil, así que iba aprobando.

Descubrí que Liam adoraba la música y que cantaba genial, así que yo tocaba la guitarra y él cantaba. Un día en uno de los ensayos me preguntó el motivo por el que nos habíamos mudado a Wolverhampton, nunca se lo había contado.

-Mi padre era un drogadicto y un borracho. Un día mi madre y él volvían de una boda. Mi madre quería conducir ella, porque mi padre iba muy borracho, pero él le dio una bofetada y se sentó al volante. En un intento de mi madre por hacer que se pusiera el cinturón se cabreó y dio un volantazo de broma para asustarla, pero no vio el charco que había en la calzada, resbalaron con él, el coche dio varias vueltas de campana y cayeron precipicio abajo provocando la explosión del coche. El conductor de un camión cisterna que iba detrás de ellos a quinientos metros lo vio todo y llamó a la policía. Mi hermano sabe que la culpa fue de mi padre, y como la casa en la que vivíamos era de su familia decidió que nos mudáramos aquí a la casa de los padres de mi madre –dije derramando lágrimas mientras lo contaba. Él me abrazó y estuvimos así durante un rato, después seguimos ensayando.

Con el tiempo convencí a Liam de que se presentara a X Factor, pero Simon Cowell le eliminó en la Casa de los Jueces y le dijo que volviera en dos años, que para entonces estaría preparado. Seguimos ensayando y mejorando durante esos dos años. Se volvió a presentar y le cogieron, pero estuvieron a punto de eliminarlo otra vez si no fuera porque los jueces le pusieron con Louis, Harry, Niall y Zayn, cuatro chicos de edad parecida a la de Liam. Así nació One Direction, y el resto ya se sabe.

Fin del Flashback

Seguí pasando páginas del álbum y mis lágrimas seguían cayendo por mis mejillas. Eran tantos recuerdos y tan bonitos. Enterré mi cabeza en el cuello de Liam, como siempre hacía y le abracé con fuerza. “Gracias por todo Lee, te quiero” le susurré al oído. “A ti pequeña, por hacer de mí quién soy hoy” me dijo él.

Después de dejar a un lado las lágrimas y guardar los regalos en el coche de mi hermano, Zayn puso música y comenzó una mini-fiesta, sin bebidas alcohólicas ya que los chicos tenían que irse al día siguiente y mi hermano y yo no bebíamos por no seguir el ejemplo de nuestro padre. Había de todo tipo de canciones, pero de pronto pusieron una lenta y Zayn dijo que cada uno agarrara a una pareja o sino limpiarían todo el desastre. Fue una escena cómica. Mis dos amigas se pusieron juntas, aunque Harry se acercó y le pidió caballerosamente a Kristine si le concedía ese baile, y no tuvo más remedio que aceptar porque Amie ya se había puesto con Louis para fastidiarla. Kristine no soportaba a Harry, pero no le quedaba otro remedio si no quería recoger sola. Mi hermano y Alejandro bailaban juntos haciendo el paripé, mientras que Daniel y Fabián lo hacían con cara de profesionales e intentaban no reírse. Niall y Zayn lo hacían bajo su bromance “Ziall”, diciéndose que se querían, fingiendo que se besaban… Y solo quedábamos Liam y yo. Yo en medio de la pista y él sentado en el sofá. Le hice un gesto para que se acercara, pero él negó con la cabeza porque no sabía bailar, así que me acerqué yo a él y le levanté. Coloqué sus manos en mi cintura y yo las mías en su cuello, y nos balanceamos simplemente de un lado a otro. No era con nadie tan femenina, salvo con las personas que estaban en aquella sala, pero con él con quién más. Me había hecho sentir protegida y querida desde el primer momento en el que le conocí, cosa que nadie había conseguido nunca a parte de mi hermano. Me sacó de mi ensimismamiento cuando besó mi mejilla. Allí estaba él con su profunda mirada, tan dispuesto a salvarme de cualquier cosa como el primer día. Volví a abrazarle, y la canción terminó. Fue la última de la fiesta, recogimos todo y quedamos en ir a despedir a los chicos al día siguiente al aeropuerto. Me monté en el coche de mi hermano y nos fuimos a casa a descansar de un largo, duro pero perfecto día.

-Se nota que te quiere de forma especial –dijo mi hermano de repente bajando la música.
-¿Quién?
-Venga Dana, no te hagas la tonta, sabes perfectamente de quien hablo.
-Liam... –dije en un suspiro.
-Exacto, he visto como te mira. Te quiere mucho.
-No sé yo Alex…
-Sí que lo sabes, siempre lo has sabido. ¿Y tú a él?
-¿De verdad tenemos que mantener esta conversación? –dije evitándole.
-Como quieras, pero con el tiempo te darás cuenta, solo te digo eso –dijo saliendo del coche. Ya habíamos llegado a casa.

Cogimos los regalos y los subimos a casa. Le di un abrazo de buenas noches a mi hermano y me fui a mi cuarto. Me puse el pijama y programé el despertador para la mañana siguiente. Me acosté en la cama y no tardé en quedarme dormida viendo con más detenimiento el álbum de Liam. Aunque no quisiera admitirlo mi hermano tenia razón.

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